Japón
Kengo Kuma & Associates
Fernando Guerra
Portugal y Japón comparten un alma marítima, moldeada por el océano y conectada desde la Era de los Descubrimientos, cuando los navegantes portugueses llegaron por primera vez a Tanegashima. En la Expo Osaka 2025, este patrimonio compartido se convierte en arquitectura, no representando el mar, sino haciéndolo sentir. En una isla del Mar Interior de Seto, el Pabellón de Portugal se pregunta cómo puede tomar forma el agua, tan fluida e intangible. La respuesta es un espacio sensorial, donde las cuerdas utilizadas antaño en la navegación se transforman en mallas vivas, animadas por el viento y la luz en constante y rítmico movimiento.
Este mar vertical redefine la arquitectura como algo que respira y se mueve. Libre de volúmenes rígidos, el pabellón se despliega como una estructura ligera y fluida. Cambia el peso por la presencia, creando una experiencia suspendida entre la brisa, el ritmo y la luz. Más que un edificio, es un punto de encuentro: entre la tradición y el futuro, Portugal y Japón, la tierra y el horizonte.