Portugal
Aires Mateus
Bruno Lança
El proyecto de Campo de Ourique en Lisboa demuestra cómo el diseño arquitectónico puede cultivar momentos de tranquilidad dentro de la ciudad. El equipo de diseño ha creado un espacio funcional y profundamente sereno empleando hormigón. La interacción de estructuras sólidas y vacíos abiertos equilibra refugio y apertura.
Además de sus consideraciones materiales, el proyecto reconoce la naturaleza como un componente crucial de su filosofía de diseño. La incorporación estratégica de vegetación mitiga la crudeza del hormigón, permitiendo que la vegetación se entrelace con el entorno construido. El resultado es un espacio donde convergen la luz, la textura y los elementos naturales, transformando el paisaje urbano en un retiro contemplativo y acogedor.